El error más común al contratar marketing es empezar por el canal en lugar del problema. Antes de elegir una línea de servicio conviene ubicar cuál de estos tres casos es el suyo.
No lo conocen. El problema es de notoriedad y se trabaja con marca, contenido y medios.
Lo conocen y no compran. El problema es de conversión y se trabaja con sitio, oferta y analítica.
Compran una vez y no vuelven. El problema es de retención y se trabaja con datos, automatización y servicio.
Si no tiene claro cuál de los tres es, el
Diagnóstico Digital 360 existe exactamente para eso: ubica el problema antes de comprometer presupuesto en un canal.